ENTREVISTA A JUAN JOSÉ TIRADO, PRESIDENTE DEL CONSEJO DE ENFERMERÍA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA (CECOVA)

¿Cuál es la situación general de la Enfermería ante la pandemia?

La pandemia ha evidenciado como ya he dicho que la figura de enfermera es crucial en el sistema sanitario. Esta crisis sanitaria también ha demostrado que las necesidades de personal de Enfermería son un problema endémico que debe resolverse. Aunque la solvencia y la profesionalidad de las enfermeras han sido un estímulo. La situación clínica es tan vertiginosa que no da tiempo a la desmotivación. Según el estudio Kayros Salud para Unión Sanitaria Valenciana, las enfermeras son las profesionales que sufren la mayor sensación de riesgo, desamparo, ansiedad, estrés y depresión de todos los colectivos sanitarios. El 44% de las encuestadas ha mostrado en alguna ocasión sintomatología de estrés. El 65% de las enfermeras asegura haber sentido que su situación emocional ha empeorado respecto a febrero del 2020.

¿Y qué papel han desempeñado los colegios profesionales?

Los colegios profesionales hemos tenido que adaptar nuestros servicios a las circunstancias. Desde el primer momento informando a nuestros colegiados de forma veraz y apoyarlos con recursos de apoyo psicológico ya que el estrés al que hemos sido sometidos así lo ha requerido.

¿Han sufrido las ‘fakenews’?

Por desgracias sí. Nos hemos visto obligados a filtrar y contrastar todas las noticias que nos han llegado antes de enviarlas a nuestros colegiados debido a la gran proliferación de noticias falsas al que estamos asistiendo. También hicimos un gran esfuerzo didáctico facilitando la formación ‘online’: webinars, reuniones… En total hemos ofertado 68 cursos y hemos tenido miles de alumnas y alumnos.

¿Ha sido necesaria una crisis como esta para que la sociedad valore la aportación de la enfermería en España?

En cierta medida sí, la función de la enfermera siempre ha sido imprescindible, pero con esta crisis se ha demostrado que es de vital importancia porque son las que han contribuido en gran medida a salvar vidas en los hospitales con atenciones y cuidados mucho mas allá de lo que su deber les obligaba. Si además sumamos la vacunación, establecemos a la enfermera como el puntal básico de la sanidad habiendo permitido luchar contra la pandemia de una manera eficaz a pesar de los contratiempos que conocemos. Hoy el mundo entero está lidiando con el impacto de la pandemia de coronavirus (Covid-19) y las enfermeras han estado y seguirán ahí, en primera línea, desde el primer día. A lo largo de la historia, la profesión ha desarrollado un papel importante en los tiempos de crisis y ha brindado atención, cuidados e innovación que ha salvado vidas y reducido el sufrimiento. 

¿Qué nos ha dejado la pandemia?

La telemedicina y las nuevas tecnologías han llegado para quedarse. Las profesiones sanitarias han mostrado una gran relevancia social, primero para bien y luego para mal.Me explico, los profesionales se han convertido en la diana de la frustración de los pacientes, porque en los centros de salud y en los pasillos de los hospitales ya nadie se acuerda de los aplausos que se daban a los sanitarios a las 20.00 horas.

¿Se han producido agresiones?

Los aplausos y los homenajes han dado paso a otra situación en que los profesionales de la salud pasan a ser escudos donde dirigir su desilusión y angustia vital, por el aumento de los contagios, la presión hospitalaria, y la preocupación social que existe en las familias derivada de la crisis económica. Una frustración que muchas veces acaba en agresiones.

¿Cree que es importante la especialización del derecho sanitario?

Considero que es fundamental. En el colectivo de Enfermería se producen muchas tensiones que acaban en los tribunales. Por eso es fundamental contar con letrados especializados enderecho sanitario y en todas sus derivaciones. Las/os enfemeras/os constituimos el colectivo más numeroso de la sanidad, pero hay otras profesiones sanitarias que se encuentran en la misma situación y requieren que el derecho tenga expertos en el ámbito sanitario.

¿Considera que la crisis Covid ha evidenciado que hay déficit de enfermeras?

Ha evidenciado lo que venimos diciendo desde hace muchos años, en España faltan enfermeras la ratio es muy bajo comparado con Europa ya que en España se apuesta por lo paliativo y no por lo preventivo, eso significa que si las enfermeras contaran con la ratio necesaria, se generaría en la población autocuidado, y se podría hablar de continuidad del cuidado y no de la fragmentación asistencial y de cuidados que padecemos.

Han exigido que se amplíen los contratos de refuerzo hasta el 31 de diciembre…

-Nos parece lo mínimo que puede hacer la Administración después de demostrarse que la enfermera ha sido el pilar fundamental en el que se sustenta en sistema sanitario. Ante la alarmante precariedad laboral generada por la pandemia Covid-19 que están viviendo las/os enfermeras/os valencianas/os, con contratos temporales de poca duración y/o jornadas a tiempo parcial, desde el Colegio Oficial de Enfermería de Valencia (COEV) hemos solicitado a la Conselleria de Sanidad que aplique la renovación de todos los contratos de refuerzo para la atención de la pandemia de la Covid-19, al menos hasta el 31 de diciembre de 2021 y, una vez finalizado este plazo, que se consolide el mayor número de puestos con la consiguiente oferta pública de empleo. No estamos en situación de prescindir de ninguna/o profesional actualmente contratada/o, y es completamente necesaria la reconversión en plazas estructurales de todas aquellas necesidades que afloren para reducir los efectos de los contagios y agilizar la vacunación, manteniendo la contratación actual.Se deben mantener todos los contratos cuando empiece la desescalada. Y no solo los refuerzos de profesionales vinculados directamente a la atención clínica, sino también los que se hicieron para el rastreo e investigación de la epidemia, porque va a ser fundamental para no perder el control de los contagios cuando la vacunación se aplique de forma masiva durante los meses previos al verano.

¿Sigue habiendo miedo al contagio?

– La vacunación ha mejorado mucho esa sensación. El virus no entiende de tipos de gestión ni tintes políticos. Desde el CECOVA hemos ofrecido a la Administración Sanitaria las instalaciones de los tres colegios de Valencia, Alicante y Castellón para que vacunen a las enfermeras autónomas y resto de profesionales de la salud como fisioterapeutas, podólogos etc…, que están teniendo dificultades para vacunarse en los centros públicos.

¿Cree que el ritmo de vacunación va más lento de lo esperado?

– Principalmente va lento, porque no hay vacunas suficientes, pero también, se debe tener en cuenta que las vacunas poseen unas necesidades de almacenaje y distribución (como bajas temperaturas o caducidad entre otras) que complican la logística. Por ello, la Administración sanitaria debe poner en marcha todos los recursos materiales y humanos para acelerar el proceso de vacunación. La vacunación precisa de logística por el volumen de población a vacunar y exige equipos específicos, espacios distintos al resto de procesos y en horarios claramente diferenciados de los que habitual y diariamente atienden a la población en los centros de salud. Pero la población debe ser comprensiva porque siempre se producen problemas puntuales: o las vacunas no llegan a tiempo por cuestiones en los transportes o llega una borrasca como Filomena y corta o paraliza las carreteras, como ocurrió este invierno.

¿Depende de las enfermeras, del suministro o es un tema organizativo?

-Las enfermeras ofrecen su trabajo para vacunar y eso es lo que están haciendo. Cuando la organización por parte del Gobierno central o autonómicos funciona, las enfermeras vacunan a tiempo. Por la vacunación pasa el proceso de inmunización de rebaño (un 70% de la población vacunada) que es la única solución al control de la pandemia. A los que ponen reparos al suero contra la Covid, les recordaría que la vacunación se ha convertido en una cuestión de salud pública. Y aunque ahora es voluntaria habrá situaciones en las que convertirá en obligatoria (viajes, reuniones, trabajos…). Debemos ser conscientes de que, a día de hoy, no hay alternativa para enfrentarnos a pandemia. Además, las vacunas están aprobadas por las agencias reguladoras y cumplen con los requisitos de seguridad y eficacia.

¿Por qué en la gestión de la vacunación hay tanta diferencia entre comunidades autónomas?

– Es cierto que existen graves diferencias de velocidad en la vacunación. Un problema porque en función de la región en la que vivas puedes estar vacunado o verte obligado a esperar varios meses. Una situación que es el reflejo de las 17 políticas sanitarias que cohabitan en el territorio español. Aunque no se trata de una carrera por la vacunación, el Gobierno debería establecer un protocolo claro y coordinado para que todas las comunidades autónomas vacunen de la forma más rápida posible. La vacuna no es una cuestión sujeta a los nacionalismos ni regionalismos, como digo, una única voz debería marcar la pauta para evitar la descoordinación o las noticias confusas que hacen que la población dude de la eficacia o los riesgos que conlleva su aplicación, para eso debería exigirse a los medios de comunicación que evitaran el sensacionalismo y fueran coherentes con la evidencia científica, evitando generar alarmas que no resultan beneficiosas en esta lucha.

¿Qué mensaje mandaría a la población para evitar la propagación del virus?

-Es vital que toda la población adquiera una postura de compromiso social e individual para evitar que aumenten los contagios y las muertes. Si volvemos a relajarnos, además de los despiadados efectos sobre la sanidad, aumentarán las catastróficas consecuencias económicas en los sectores más afectados por la crisis del coronavirus.La población no debe tomárselo como una imposición sino como una acción de prudencia y de responsabilidad.

¿Considera apropiadas las medidas adoptadas por las Administraciones para contener el virus?

– Las medidas son correctas si se cumplen. El problema es que se producen fiestas ilegales, concentraciones de personas en lugares poco ventilados y son muchos los que no se cambian la mascarilla cuando corresponde. Si las medidas se cumplieran al 100% no subiría la curva de contagios. Las restricciones son duras, pero son mejores que la muerte de muchas personas, eso si, a la administración hay que pedirle reflexión y criterios uniformes que no varíen con la frecuencia que lamentablemente estamos viendo.

¿Qué propone usted para mejorar la situación de los centros de mayores?

– Se debe tener en cuenta que el 75% de las residencias pertenecen al sector privado o concertado, cuyo principal objetivo como empresa es lucrativo, pero que por su parte también tienen que concursar a la baja porque la triste mentalidad de la administración de subcontratar al menor precio, sin luego verificar la calidad de la prestación, eso genera que en algunos casos la calidad de la atención está afectada por la ratio deficitaria de enfermeras, unas enfermerasque  tienen de forma habitual un bajo sueldo y escasa consideración, una medida injusta porque ya que solo se mide la atención sanitaria, en ningún momento la calidad y la prevención que se hace a los mayores. Es inconcebible que ahora, desde el PSOE diga que pretende mejorar la atención de los mayores con personal más barato y sin funciones propias. Insisto que la única fórmula de mejorar la atención en las residencias y centros de mayores es apostando por la Enfermería y resolver, de inmediato, las deficiencias que afectan a las ínfimas condiciones laborales de las enfermeras desde hace años y que, durante la crisis de la Covid-19, se han evidenciado de forma manifiesta.

Algunos sectores han criticado la puesta en marcha del Soporte Vital Avanzado Enfermero (SVAE) en la Comunidad Valenciana.

-Me gustaría aclarar que el Soporte Vital Avanzado Enfermero (SVAE) supone el recurso asistencial que faltaba dentro de los eslabones de la cadena de atención en urgencias y emergencias extrahospitalarias.Se trata de un recurso que completa unas necesidades que hasta la actualidad no estaban cubiertas en la Comunidad Valenciana, disminuyendo los tiempos de reacción ante situaciones de urgencia y/o emergencia, y aumentando la calidad y seguridad asistencial hacia y para el paciente. El SVA Enfermero llena, por tanto, la laguna en la atención de urgencias/emergencias que hasta ahora permanecía desatendida.

¿Han solicitado que se amplíe la cuarentena por contagio Covid-19 en los casos de la cepa índia?

-Sí, ante el aumento de la variante Covid-19 de la India hemos solicitado a la Conselleria de Sanidad que replantee el protocolo de cuarentena o aislamiento mientras una persona está contagiada ante las evidencias epidemiológicas que apuntan a que la cepa británica mantiene la carga viral entre dos y tres días más.Una medida que ya propusimos con la variante británica. En concreto pedimos ampliar la cuarentena de 10 a 14 días en los casos Covid de la ‘cepa india’ porque mantiene la carga viral más tiempo.La ampliación de esos cuatro días del aislamiento puede evitar la transmisión de contagios y frenar la temida cuarta ola que podría volver a saturar los hospitales de la Comunidad Valenciana como ocurrió tras las Navidades. Además, desde el CECOVA y el Colegio de Enfermería de Valencia Insistimos en que es un error dar el alta cuando sigue siendo un potencial vector de contagio. Especialmente, supone una temeridad para la salud pública dar un alta el día 10 sin realizar una PCR a la persona afectada, porque todavía puede mantener carga viral y sin hacerle una prueba para confirmarlo.

¿Cree que si aumentan de nuevo los casos debe establecerse otro confinamiento?

– Si aumentaran mucho los casos de Covid-19,sería responsable, confinar por periodos las actividades que no sean esenciales. Además de la mascarilla, la distancia social, la ventilación y la desinfección de los espacios, si la pandemia no remite habría que iniciar confinamientos cortos para evitar la propagación del virus. La población no debe tomárselo como una imposición sino como una acción de prudencia y de responsabilidad. El confinamiento debe ser acorde a la situación. Es decir, que se vaya adaptando según la incidencia acumulada. Se debe actuar de forma preventiva, ahora que aún estamos a tiempo. Para luego no lamentar más muertes.