La Asociación de Derecho Sanitario de la Comunidad Valenciana está manteniendo encuentros con colegios profesionales y sindicatos para estar permanentemente informada sobre la situación que están viviendo los profesionales sanitarios. Carlos Fornes, presidente de la ADSCV, describe la situación como “muy preocupante” y explica que  “desde nuestra Asociación nos sumamos a la petición a la Administración de más recursos para los profesionales sanitarios, sobre todo en los centros de Atención Primaria, donde ya están desbordados”.

Carlos Fornes asegura que “a la demanda por Covid-19 se suma la de los pacientes crónicos que no se han atendido durante el confinamiento. La gente va al centro de salud porque no le cogen el teléfono y se lo encuentra vacío. No porque los médicos no estén trabajando, sino porque tienen ahora mismo entre 70 u 80 consultas telefónicas, que además son más largas que las presenciales”.

Carlos Fornes explica que “en los centros de salud y en los pasillos de los hospitales ya nadie se acuerda de los aplausos que se daban a los profesionales sanitarios a las 8 de la tarde. Aquellos homenajes han dado paso  a otra situación en la que el aumento de los contagios, la presión hospitalaria, la preocupación social que existe, los problemas familiares y económicos han convertido a médicos y profesionales sanitarios en general en la diana de las frustraciones de los pacientes”.

Reforzar la  Atención Primaria

La ADSCV pide reforzar con más personal la Atención Primaria, que está colapsada y poner más vigilantes privados. Actualmente solo uno de cada cinco centros de salud tienen vigilantes jurados, que además no están durante toda la jornada.

“La situación que nos trasladan los profesionales sanitarios es que la saturación de trabajo en los centros de salud y los nuevos protocolos provocan discrepancias entre los pacientes y el personal sanitario, y hemos llegado a un punto en que los sanitarios dedican la mitad de su tiempo a calmar los ánimos de quien expone sus quejas por el colapso de los centros de salud, recibiendo incluso insultos o amenazas”- indica Fornes.

Según datos del Ministerio de Interior, Las denuncias han aumentado un 18% respecto a 2019, pero los incidentes son muchos más ya que muchas de las agresiones no se denuncian y desde agosto están aumentando exponencialmente.

 

No todas las agresiones se denuncian

Fornes ha mostrado su preocupación ya que “no solamente están aumentando el número de agresiones, sino que además no todas se denuncian. Desde la ADSCV insistimos en que se tienen que denunciar no sólo las agresiones físicas, sino también las verbales: insultos, vejaciones. Todo esto está tipificado en el Código Penal, y lo que hoy ha sido una agresión verbal, mañana se convierte en otro tipo de agresión”.

Carlos Fornes ha lamentado que “no estamos siendo comprensivos con los profesionales sanitarios, y no estamos centrando la atención en los verdaderos responsables de esta situación, que no son ni los médicos, ni los enfermeros, ni los auxiliares , sino los que han tenido el tiempo y la obligación de dotar adecuadamente de medios a la sanidad durante estos meses y no lo han hecho”.