La Asociación de Derecho Sanitario de la Comunidad Valenciana lleva tiempo denunciando la lamentable situación a la que tienen que hacer frente día a día los profesionales sanitarios en los servicios de Urgencias.

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Factores tan estresantes como turnos de trabajo de 24 horas y falta de personal se ven agravados también por la presión judicial y el lógico temor de los profesionales sanitarios a hacer frente a una denuncia. Como consecuencia de todo esto, un estudio llevado a cabo por la Organización Médica Colegial saca a la luz un dato muy alarmante: 9 de cada diez médicos de Urgencias admiten que realizan pruebas diagnósticas de dudosa utilidad para prevenir posibles problemas legales con los pacientes. Este fenómeno, denominado “medicina defensiva”, es un paso abajo más en la escalera que conduce a un sistema sanitario deficiente.

La medicina defensiva supone someter al paciente a un sobre diagnóstico y en muchos casos a un sobre tratamiento; supone alargar innecesariamente los tiempos de espera, lo que redunda en un ambiente más propicio para posibles agresiones a personal sanitario; es asimismo una manera de realizar un gasto innecesario; y es, por encima de todo, un síntoma más de que los profesionales sanitarios se sienten desamparados.

La Asociación de Derecho Sanitario de la Comunidad Valenciana quiere mostrar su solidaridad con estos profesionales sanitarios, así como proponer medidas que encaucen una situación que comienza a ser insostenible.

Las Administraciones harían bien si comenzaran a tomar medidas efectivas que redunden en aumento de personal, de recursos y mejora de las infraestructuras. Sin un aumento del personal, un médico con una lista de pacientes interminable no puede invertir el tiempo justo y necesario para comunicarse con el paciente.

*Carlos Fornes es presidente de la Asociación de Derecho Sanitario de la Comunidad Valenciana